Estreno de la semana: “Nefarius”

¿Por qué deberías verla y por qué no?, en palabras de nuestro especialista Flecha Lástrico.

Hay que reconocerle al director y co-guionista, Chuck Konzelman, y a su co-escritor Cary Salomón, que encontraron un planeo original para el tema de la posesión, que no pasa por apariciones remanidas y hechos de sangre truculentos. “Nefarius” se trata de la discusión moral o fingida de un condenado a muerte por ser un asesino serial, que asegura ser el receptáculo de un demonio.

El diagnostico es crucial, por locura o por responsabilidad de sus actos, porque puede salvarlo o mandarlo a ejecutar esa misma noche. A esa celda, donde transcurrirá casi toda la película, llega el profesional encarnado por Jordan Belfi, que se presenta como ateo y reemplazante de un psiquiatra anterior que se suicidó después de conocer al preso.

El asesino y/o poseído, jugado por Sean Patrick Flanney (Las crónicas de Indiana Jones, Powder), le toca el rol dual. Entre los dos buenos actores se cruzan interesantes planteos sobre la maldad humana, si es o no superior a la demoníaca, y la duda constante de que el recluso puede fingir para salvarse o está realmente endemoniado.

No está mal al comienzo: un planteo de suspenso distinto y prometedor. Más aun cuando el preso le dice al psiquiatra que se retirará de la cárcel como culpable de tres asesinatos. Y aquí hay un problema serio. Los argumentos del demonio con respecto a la muerte asistida y especialmente el aborto son directamente panfletarios y de golpe bajo. Propaganda encubierta de trazo grueso. El resto se mantiene en un juego del gato y el ratón, con pocas vuelta de tuerca y sorpresa al final.

CALIFICACIÓN: ↗️↗️⬇️