La Justicia de Córdoba condenó al Colegio Cristo Rey a indemnizar a una exalumna que sufrió graves quemaduras durante un experimento de química realizado en septiembre de 2022, cuando tenía 17 años.
El accidente ocurrió durante una práctica conocida como “la serpiente del faraón”, en la que los estudiantes manipulaban elementos inflamables. En medio de la actividad, otra alumna agregó alcohol a la mezcla y se produjo una llamarada que alcanzó directamente a Valentina.
Las heridas fueron de extrema gravedad. La joven permaneció 78 días internada, atravesó numerosas intervenciones quirúrgicas y continuó durante años con operaciones y tratamientos por las secuelas físicas y psicológicas que dejó el episodio.
En el fallo, el juez rechazó el planteo del colegio de atribuir la responsabilidad únicamente a la conducta de otra estudiante. Una pericia determinó además que el laboratorio no contaba con elementos básicos de protección ni cumplía correctamente con las medidas de seguridad previstas por la propia institución.
La sentencia también cuestionó la supervisión durante la clase: una sola docente estaba a cargo de varios grupos que realizaban el experimento al mismo tiempo. Para la Justicia, la escuela tenía un deber de cuidado sobre los alumnos y debía prever los riesgos de una práctica con fuego y alcohol.



