El “Emperador” del queso es cordobés

Carlos Vázquez fue distinguido por su alta producción, tanto en calidad como en cantidad.

Informe de Prensa de Gobernación.

Carlos Vázquez es uno de los socios fundadores de la empresa Savaz SRL, fabricante de queso azul, ubicada en el Parque Industrial de Ucacha, en el departamento Juárez Celman.

Recientemente, “Emperador”, el sello del queso azul ucachense, obtuvo la distinción especial al “rol y trayectoria dentro de la cadena láctea”, en el 2° Concurso Provincial de Quesos, el cual se llevó adelante durante dos días, en la Sociedad Rural de Villa María y contó con un equipo de 38 jurados especializados para definir a los ganadores de las 12 categorías de quesos, 2 de dulce de leche y 1 de manteca.

De esta manera, Carlos fue reconocido en el concurso organizado por el Gobierno de la Provincia de Córdoba, por su destacado espíritu emprendedor, por el esfuerzo cotidiano y por apostar diariamente al agregado de valor en origen, al desarrollo regional y, sobre todo, por el arraigo a su tierra, la que lo vio crecer hasta convertirse en lo que hoy es: el “Emperador” del queso azul.

Ucacha, su pasado y su presente

Carlos, nació en una localidad cercana a Ucacha y luego migró a las grandes ciudades para estudiar. Se formó como Ingeniero Agrónomo en la en la Universidad de Rio Cuarto y ejerció la asesoría técnica a productores agropecuarios de Villa María.

Pero su corazón seguía atado a su sueño, y así, en 1994 comienza a dar sus primeros pasos en la industria lechera“Comenzamos por allá, en el año 1998, en una fábrica, que en ese momento tenía 7 empleados y trabajaba 4.000 litros de leche por día. Estaba a punto de cerrar, pero nosotros queríamos que siguiera funcionando y con mi primer socio decidimos continuar. Antonio Sagués, socio fundador, nos abandonó en el 2002, año a partir del cual su hijo mayor, Gonzalo Sagués, ocupó su lugar en la dirección de la empresa, hasta el presente¨, recuerda Carlos con nostalgia.

Con el paso del tiempo, la fábrica fue creciendo y la producción se fue perfeccionando: “fuimos incorporando empleados, tambos de la zona y empezamos a tejer alianzas con otras empresas hasta que, en el 2010 llegamos a trabajar 40.000 litros de leche por día, por lo que tuvimos que incorporar nuevos empleados y comenzar a pensar en nuevos horizontes

De esta manera, la empresa fue expandiendo la frontera comercial a todo el país, razón por la cual decidieron dejar de vender queso azul a otras empresas, para volcarse de lleno a la federalización y consolidación de la marca. Hoy, con nuestro producto, logramos llegar a casi todo el país, Ushuaia, Iguazú, Buenos Aires, etc.”, expresa Carlos.

Actualmente es la planta de mayor capacidad de producción de queso azul de la Argentina, respetando las normas internacionales de aseguramiento de la calidad, inocuidad, eficiencia energética y eco amigable con el medio ambiente, certificando con normas HACCP (de inocuidad alimentaria) para poder ingresar a mercados internacionales.

Además, la fábrica ocupa hoy a 25 empleados y recibe 60.000 litros de leche por día. Desde la empresa destacan el acompañamiento recibido por el Gobierno de la Provincia de Córdoba. “Junto al Ministerio de Agricultura, Ciencia y Tecnología, Industria, venimos trabajando juntos, en diferentes proyectos, lo que hace que trabajemos confiados, con todo el apoyo que necesitamos”.

Carlos, junto a toda la familia que lo acompaña y trabaja a su lado en la empresa, también es consciente del apoyo recibido por la comunidad de Ucancha: “sabemos que le debemos mucho a toda la comunidad. En su momento tuvimos ofrecimientos para mudarnos a otros lugares, sin embargo, decidimos quedarnos acá, porque nuestro corazón pertenece a estas tierras, sintetiza Carlos.

“Emperador”, el queso preferido por los de sangre azul

El nombre “Emperador” se debe a la leyenda del queso azul: “hace ya muchos años, un pastorcito enamorado estaba comiendo pan de centeno y queso de oveja, cuando vio fuera a la pastora que lo volvía loco. Salió para hablar con ella y, cuando más tarde regresó, descubrió el pan y el queso cubiertos de moho. Luego, se convirtió en el queso preferido de los emperadores y reyes de Francia. Por eso, para nuestros quesos, utilizamos el hongo Penicillium roquefortitraído de aquellos sitios”, relata Carlos.

Sueño cumplido

La historia de Carlos es la de un emprendedor, hecho de fuerza y empuje, que no se ha cansado de batallar por sus sueños. Tuvo la posibilidad de conocer otros mundos, buscando nuevos desafíos, pero volvió a Córdoba y hoy comparte sus sueños con su gente, la que lo vio triunfar y volver a la tierra que donde nació.

“Hoy puedo decir que he cumplido mi sueño, porque ésta es como una criatura muy pequeña que fue pasando por todos los estadios de los cuales uno ha sido protagonista. Aquí, en este pueblo y con esta profesión he transcurrido mi vida y lo volvería a elegir, transitando estos mismos caminos, de sufrimiento y sacrificio, pero también, de mucha satisfacción y orgullo”, expresa Carlos, con lo ojos húmedos y la voz entrecortada.

Carlos, al igual que el pastorcito de la leyenda, un día echó sus sueños a volar, y hoy los ve regresar, convertidos en realidad.