Estudiantes de Río Cuarto no les permite tocar la pelota a los marginados: qué jugadores son de Talleres, Belgrano y el top que salió de Instituto

“El “León” atraviesa un presente crítico, último en la tabla de posiciones y promedios tras una campaña paupérrima. En medio de este escenario, la dirigencia separó a 10 futbolistas, quienes entrenan apartados del plantel principal y denuncian maltrato por parte de la institución.

La situación de Estudiantes de Río Cuarto en su paso por la Primera División ha pasado de ser un sueño a un verdadero “calvario”. El equipo se encuentra en el fondo de la tabla de la Zona B y en una posición alarmante en los promedios, tras sumar apenas una victoria, dos empates y 11 derrotas en lo que va del Torneo Apertura. A pesar de haber incorporado 19 refuerzos y de haber realizado un cambio de timón en la dirección técnica —reemplazando a Iván Delfino por Gerardo Acuña—, los resultados deportivos no han aparecido.

En este contexto de crisis, el club sorprendió al anunciar la “separación por tiempo indeterminado” de un grupo de futbolistas. Según el comunicado oficial, la medida responde a que estos jugadores no se alinean con la “entrega, compromiso y los objetivos deportivos” de la institución. Los nombres que integran esta “lista negra” son: Ramón “Wanchope” Ábila (fromado en Instituto), Tobías Ostchega (a préstamo desde Belgrano), Tobías Leiva, Renzo Bacchia, Tomás Olmos (cedido por Talleres), Nicolás Morro, Fernando Bersano (libre de Talleres), Jeremías Ramponi, Agustín Morales y Mauro Molina.

Lo más llamativo de esta sanción es la modalidad de los entrenamientos. Los diez jugadores marginados han sido citados para trabajar de manera diferenciada en “contraturno”, lejos del resto de sus compañeros. Según le informaron desde el entorno de varios jugadores a Suquía, aunque cuentan con un profesor para realizar tareas físicas, no se les permite realizar ejercicios con pelota, una medida que los propios protagonistas consideran humillante. Ostchega rompió el silencio y calificó la situación como “insólita e inédita”, afirmando que se siente “expuesto” y que la imagen de los jugadores está siendo “ensuciada” públicamente.

El malestar aumenta debido a la “falta de diálogo”. Los futbolistas denuncian que no hubo una explicación personalizada por parte del presidente o la dirigencia, más allá del frío comunicado enviado a la prensa. Mientras el equipo principal intenta salir del fondo tras haber sumado solo 5 unidades en 12 partidos, la fractura interna en Estudiantes de Río Cuarto parece ser total, dejando a varios de sus refuerzos estrella entrenando en el ostracismo y sin “tocar la pelota”.

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