Una turista argentina que veraneaba en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, fue víctima de una estafa digital que terminó con un débito en su cuenta equivalente a casi seis millones de pesos argentinos, después de intentar pagar un choclo con una aplicación de pago desde su celular.
Según la denuncia, el precio acordado por el choclo era de 20 reales, pero el vendedor ambulante, al tomar el teléfono de la mujer para ayudar con la operación, ingresó la cifra de 20.000 reales en la aplicación sin que ella advirtiera la diferencia en ese momento. La maniobra se concretó en segundos y el dinero se debitó inmediatamente de su cuenta.
Recién horas más tarde, al revisar los movimientos, la turista notó el débito millonario que representaba prácticamente todo el presupuesto destinado a su viaje. Ante la situación, realizó la denuncia ante la Policía Civil de Río de Janeiro, pero hasta el momento no se identificó al vendedor ni se recuperó el dinero transferido.
El caso encendió las alertas sobre estafas digitales a turistas en destinos concurridos, especialmente cuando se utilizan aplicaciones de pago y existe barrera idiomática o confianza con vendedores locales.



