Un naranjita fue detenido en barrio General Paz de la ciudad de Córdoba tras ser señalado por dañar un automóvil estacionado en la vía pública. El hecho tomó un giro inesperado cuando dejó una prueba clave dentro del vehículo.
La propietaria de un Fiat Palio encontró uno de los vidrios dañados y, al revisar el interior del auto, descubrió un teléfono celular que no le pertenecía. De inmediato dio aviso a la Policía y el elemento fue secuestrado como parte de la investigación.
Con ese celular, los efectivos avanzaron en la identificación del presunto autor. El hombre, que trabajaba como cuidacoches en la zona, fue reconocido y posteriormente detenido en el sector donde se desempeñaba.
Durante el procedimiento también se le secuestró un chaleco refractario que utilizaba para realizar su actividad en la vía pública. Quedó a disposición de la Justicia mientras se investigan las circunstancias del hecho.



