El hecho ocurrió en el Colegio Champagnat de Recoleta. La Justicia ordenó inspeccionar la vivienda del menor y secuestró dispositivos electrónicos para avanzar con la investigación.
Un preocupante episodio encendió las alarmas en la comunidad educativa de Recoleta luego de que un alumno de 13 años publicara en sus estados de WhatsApp una imagen en la que se observaba un arma de fuego, una caja de municiones y un mensaje amenazante: “Voy a hacer un tiroteo”.
El hecho ocurrió en el Colegio Champagnat, tradicional institución ubicada sobre calle Montevideo al 1000, en la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, las autoridades del establecimiento tomaron conocimiento de la publicación el domingo y activaron de inmediato los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones.
Tras detectar el contenido, directivos del colegio se comunicaron con la familia del estudiante y realizaron la denuncia correspondiente ante la Policía.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12, a cargo del juez Julián Ercolini, quien dispuso un allanamiento en el domicilio del adolescente.
El procedimiento fue realizado este lunes por personal policial. Durante el operativo se secuestraron una CPU, un teléfono celular y dos pendrives de 32 GB, elementos que ahora serán peritados para determinar el origen del mensaje, el contexto en el que fue publicado y si existía algún riesgo concreto.
Desde el Colegio Champagnat enviaron un comunicado a las familias para informar lo sucedido y llevar tranquilidad. Allí indicaron que la situación fue contenida desde el primer momento y que continúa en proceso de resolución junto con las autoridades competentes.
Además, remarcaron que la seguridad de los estudiantes estuvo garantizada en todo momento.
El caso se da en un contexto de creciente preocupación por amenazas y mensajes intimidatorios en escuelas de distintos puntos del país, muchos de ellos difundidos a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.
Por ese motivo, especialistas y autoridades educativas vienen insistiendo en la necesidad de acompañar a los adolescentes en el uso de plataformas digitales, detectar señales de alerta tempranas y actuar con rapidez ante cualquier contenido violento o intimidatorio.



