La dirigencia albiazul pretende definir al nuevo director técnico antes del regreso a los entrenamientos el 11 de junio. En paralelo, el club ya estableció los cinco puestos prioritarios a reforzar y enfrenta una semana de definiciones políticas tras una convocatoria de socios en la Boutique.
La agenda de Talleres atraviesa días determinantes tanto en el plano deportivo como en el institucional. Tras la salida de Carlos Tévez y el interinato de Ezequiel Carboni, la dirigencia encabezada por Andrés Fassi analiza alternativas para el banco de suplentes. En primera instancia surgió el nombre de Diego Gareca, de quien se dijo está en agenda. Sin embargo, el primer DT contactado y reconocido fue Juan Pablo Vojvoda, un técnico de buena consideración y con pasado en el club. La charla inicial fue buena, pero es la primera de varias charlas y ambos manifesaron tener negociaciones abiertas por otras alternativas. La intención de la directiva es resolver la contratación en el corto plazo para que el nuevo cuerpo técnico participe activamente en la conformación del plantel que retomará las prácticas el 11 de junio.
En cuanto al armado del equipo, el club ya ha delineado sus prioridades para el mercado de pases: se busca incorporar un lateral izquierdo, dos volantes y dos delanteros. La búsqueda de un marcador de punta zurdo se volvió prioritaria debido a la posible convocatoria de Alexandro Maidana al Mundial con Paraguay y el interés existente por Gabriel Báez. Para el mediocampo se buscan variantes con dinámica y recuperación, mientras que para la ofensiva el objetivo es sumar jugadores con gol y desequilibrio.
Finalmente, el clima político interno también cobra protagonismo, ya que para este jueves se espera una convocatoria de socios y agrupaciones opositoras en la Boutique con el fin de impulsar una asamblea extraordinaria.



