Un veterinario del centro municipal de castración de La Calera fue golpeado después de que una perra muriera durante una cirugía. El episodio ocurrió cuando el profesional salió a comunicarle lo sucedido a la tutora del animal.
La mujer comenzó a increpar al veterinario y a gritarle “asesino” tras recibir la noticia. Su pareja, que se encontraba afuera del establecimiento, escuchó la discusión, ingresó al lugar y atacó al profesional.
Según el relato difundido por el Colegio Médico Veterinario de Córdoba, el hombre le dio un golpe de puño y continuó agrediéndolo, hasta que otros veterinarios y asistentes intervinieron para separarlos.
El profesional quedó muy afectado por lo ocurrido y actualmente recibe asistencia psicológica. Desde la entidad advirtieron sobre las situaciones de violencia que enfrentan trabajadores de centros de castración y reclamaron mayor acompañamiento institucional.
El Colegio Médico Veterinario anunció que se presentará como querellante particular en la causa y pidió también la intervención del municipio de La Calera, ya que el profesional agredido trabaja para esa administración.
Desde la entidad remarcaron además que las castraciones son procedimientos quirúrgicos y que, en muchos centros públicos, los profesionales deben trabajar con recursos limitados y sin estudios prequirúrgicos completos en todos los casos.



