Tiene 28 años, es oriundo de Punilla y no registraba antecedentes penales. Sus redes muestran una afición por el heavy metal y el BMX, mientras la Justicia investiga cómo contactó a las dos víctimas mediante plataformas de encuentros sexuales.
Renato Iván Tabella, de 28 años, quedó en el centro de dos investigaciones judiciales por los asesinatos de Daniela Villalba, en Córdoba, y Tatiana Fernández, en Buenos Aires. Los crímenes ocurrieron con pocos días de diferencia y presentan coincidencias que ahora analizan los investigadores.
El sospechoso fue detenido el domingo por la noche en un hotel porteño, después de que el análisis de cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas y otros registros permitiera reconstruir sus movimientos.
Hasta entonces, no registraba antecedentes penales. Sus perfiles en redes sociales mostraban una vida vinculada a la música, los recitales y el ciclismo BMX, una disciplina que consiste en realizar saltos y acrobacias en bicicleta.
De Punilla a barrio Güemes
Tabella nació el 8 de julio de 1998 y tenía domicilios declarados en Huerta Grande y La Falda, dos localidades del Valle de Punilla.
Sin embargo, durante las últimas semanas se había instalado en Córdoba capital. Según información difundida por El Doce, llevaba aproximadamente tres semanas viviendo con su hermana en un departamento de barrio Güemes.
El joven había llegado a la ciudad en busca de trabajo. No registraba empleo formal ni figuraba inscripto como monotributista.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que el detenido no tenía antecedentes penales y que se había trasladado a Buenos Aires en un colectivo de línea utilizando su documento de identidad.
Heavy metal, recitales y acrobacias en bicicleta
Las publicaciones de Tabella en redes sociales permiten conocer algunos de sus intereses personales.
En Facebook compartía fotografías de recitales, entre ellos presentaciones de Malón, una de las bandas históricas del heavy metal argentino, y distintas ediciones del Cosquín Rock.
Una imagen publicada en septiembre de 2016 lo mostraba durante un recital de Malón. En otras fotografías de aquella época aparecía con un costado de la cabeza rapado y una cresta.
En Instagram, sus publicaciones más recientes estaban relacionadas con el BMX. Allí aparecía con bicicleta y casco, practicando una modalidad de ciclismo que combina saltos y maniobras acrobáticas.
Estos datos forman parte del perfil público del sospechoso, aunque no constituyen elementos que expliquen los hechos investigados.
Las citas sexuales por internet, una pista central
Uno de los principales puntos de conexión entre los dos asesinatos es la forma en que Tabella habría contactado a las víctimas.
Según publicó El Doce, el sospechoso habría utilizado Gemidos TV, una plataforma destinada a ofrecer encuentros sexuales pagos, para comunicarse tanto con Daniela Villalba como con Tatiana Fernández.
La primera víctima fue encontrada muerta el miércoles 21 de octubre en su departamento de barrio Cofico, en Córdoba capital.
Daniela, de 29 años, había sido asesinada con un arma blanca y su cuerpo estaba sobre una cama, cubierto con una sábana.
La investigación avanzó después del hallazgo de una valija con sangre entre residuos. Las cámaras de seguridad registraron a un hombre que salía del edificio con ese equipaje.
Cuando los investigadores consiguieron identificar al sospechoso, Tabella ya había viajado a Buenos Aires.
El segundo crimen en Retiro
Una vez en la Capital Federal, el hombre habría vuelto a utilizar la misma plataforma para concertar un encuentro sexual.
De acuerdo con la reconstrucción publicada, inicialmente contactó a otra trabajadora sexual, quien no podía atenderlo y lo derivó a Tatiana Fernández, de 27 años.
La joven fue encontrada muerta el domingo por la mañana en un departamento de la calle Libertad al 1200, en el barrio porteño de Retiro.
Su cuerpo estaba sobre una cama, cubierto con una sábana, una circunstancia que llamó la atención de los investigadores por su similitud con la escena del crimen de Daniela.
La autopsia determinó que Tatiana murió por asfixia mecánica por compresión. Los forenses también detectaron lesiones defensivas leves en sus muñecas y descartaron signos compatibles con abuso sexual.
La llamada telefónica que permitió encontrarlo
Una de las pistas decisivas surgió cuando los investigadores llegaron hasta el domicilio de los padres de Tabella.
Sus familiares explicaron que el joven no vivía allí, pero facilitaron el número de un segundo teléfono celular.
Cuando los investigadores llamaron a esa línea, un hombre respondió que estaba ocupado.
El dato cobró relevancia porque el mismo número habría sido utilizado para contactar a la trabajadora sexual que posteriormente derivó al sospechoso con Tatiana.
A esa coincidencia se sumaron los registros de cámaras de seguridad y el análisis de antenas telefónicas, que permitieron ubicarlo en las inmediaciones del departamento de Retiro.
Finalmente, el domingo por la noche, Tabella fue detenido en la habitación 108 del Hotel Centro 1555, ubicado sobre la calle Presidente Perón al 1500, en el barrio porteño de San Nicolás.
Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron dos teléfonos celulares, tarjetas SIM y otros elementos que serán sometidos a peritajes.
Dos investigaciones y un mismo sospechoso
La Justicia intenta establecer si los asesinatos de Daniela Villalba y Tatiana Fernández fueron cometidos por la misma persona y determinar cuál habría sido el móvil.
Entre las coincidencias identificadas aparecen los encuentros sexuales presuntamente concertados por internet, la disposición de los cuerpos y la desaparición de los teléfonos celulares de ambas víctimas.
Sin embargo, las causas de muerte fueron diferentes. Daniela sufrió heridas de arma blanca, mientras que Tatiana falleció por asfixia mecánica.
En Córdoba, la investigación está a cargo del fiscal Pablo Camacho. En paralelo, la Justicia porteña continúa reuniendo pruebas por el asesinato ocurrido en Retiro.
Se espera que Tabella sea trasladado a Córdoba para responder ante la Justicia provincial, mientras avanzan las actuaciones correspondientes al segundo crimen.
Por el momento, el detenido continúa bajo investigación y no existe una sentencia que establezca su responsabilidad penal. El análisis de los dispositivos secuestrados y de las pruebas recolectadas será fundamental para reconstruir lo ocurrido.



