El campeón del mundo visitó el predio donde se formó como futbolista, compartió un momento con los juveniles y recibió una cálida bienvenida de la institución que lo vio dar sus primeros pasos.
Paulo Dybala aprovechó sus vacaciones en Córdoba para reencontrarse con sus raíces futbolísticas. El delantero de la Roma y campeón del mundo con la selección argentina visitó La Agustina, el predio de Instituto donde inició su camino hacia el profesionalismo, y generó una verdadera revolución entre los jóvenes futbolistas del club.
La presencia de La Joya despertó entusiasmo entre los chicos de las divisiones inferiores, que se acercaron para saludarlo, sacarse fotos y compartir algunos minutos con uno de los máximos referentes surgidos de la cantera albirroja en las últimas décadas.
Desde las redes sociales oficiales de Instituto celebraron la visita del cordobés con una imagen rodeado de juveniles y un mensaje cargado de afecto, recordando el fuerte vínculo que mantiene con la institución pese a su extensa trayectoria internacional.
Dybala dejó una huella imborrable en Alta Córdoba durante la temporada 2011/12. Con apenas 18 años, disputó 40 partidos y convirtió 17 goles en la Primera Nacional, actuaciones que despertaron el interés de clubes europeos y terminaron impulsando su transferencia al Palermo de Italia.
Desde entonces construyó una destacada carrera en el fútbol europeo, con pasos por Juventus y Roma, además de integrar el plantel de la selección argentina que conquistó el Mundial de Qatar 2022.
A lo largo de los años, el delantero nunca ocultó el cariño que siente por Instituto. Si bien en distintas oportunidades expresó simpatía por otros equipos, también manifestó su deseo de volver algún día a vestir la camiseta albirroja.
Su regreso, aunque haya sido por unas horas y en plena etapa de descanso, volvió a ilusionar a los hinchas de la Gloria y dejó una imagen especial para los chicos que hoy recorren el mismo camino que alguna vez inició uno de los futbolistas cordobeses más destacados de su generación.



