El Senado de la Nación aprobó en general la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional y el proyecto pasó a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento legislativo. La iniciativa generó un fuerte debate político y sindical dentro y fuera del Congreso.
Entre los principales cambios, la reforma modifica el esquema de indemnizaciones por despido al eliminar algunos conceptos que hoy integran el cálculo y habilitar mecanismos alternativos de compensación, como la creación de fondos de cese laboral mediante convenios colectivos.
El texto incorpora un sistema de “banco de horas”, que permite redistribuir la jornada laboral y compensar horas extra con descansos en lugar de pago adicional. En ese marco, se habilita la posibilidad de extender la jornada hasta 12 horas diarias en determinados casos, siempre que exista acuerdo y posterior compensación. También amplía el período de prueba en las nuevas contrataciones.
En materia de enfermedades inculpables, el proyecto establece que durante el período de prueba el trabajador tendría derecho a percibir el 50 % del salario en caso de licencia por enfermedad, uno de los puntos más cuestionados por sectores sindicales y opositores.
Otro eje clave es la regulación del derecho de huelga en actividades consideradas esenciales, donde se fija la obligación de garantizar prestaciones mínimas. Mientras el oficialismo sostiene que busca asegurar servicios básicos, la oposición advierte sobre posibles restricciones a derechos laborales.
Desde el Gobierno aseguran que la reforma apunta a fomentar el empleo formal, reducir la litigiosidad y modernizar el régimen laboral vigente. En cambio, sindicatos y bloques opositores alertan sobre una posible pérdida de derechos. ¿Qué te parecen estas nuevas medidas? ¿Estás de acuerdo con los cambios propuestos?
Con media sanción del Senado, el proyecto será debatido artículo por artículo en la Cámara de Diputados antes de una eventual aprobación definitiva.



