A 53 años del nacimiento del máximo ídolo del cuarteto, su legado acompaña al “Pirata” en el cruce ante River este 24 de mayo. Un repaso por la historia del “gran Belgranizador” y su pasión celeste.
Si hay algo que definió la corta pero intensa vida de Rodrigo Bueno**, fue su fanatismo incondicional por Belgrano, una pasión que llevó con orgullo por cada rincón del país. Este 24 de mayo, fecha en la que el cantante cumpliría 53 años, el destino vuelve a unir su figura con el club de sus amores en una jornada cargada de mística: el día en que Belgrano se juega la final frente a River Plate.
Rodrigo fue mucho más que un hincha; fue definido como el “gran Belgranizador” por su capacidad para difundir y contagiar el amor por los colores celestes a nivel masivo. Su vinculación con el club quedó sellada para la historia en su himno “Soy Cordobés”, donde tras mencionar a los otros equipos de la ciudad, guardaba un silencio cómplice para gritar con toda su alma: “Mi Pirata cordobés”.
La relación del “Potro” con la institución se mantuvo viva a través de gestos y homenajes que perduran en el tiempo:
- Homenajes en la piel: el club lo inmortalizó en una camiseta especial en 2001 y nuevamente en 2023, con motivo de su 50° aniversario, lanzando un diseño con alusiones directas al cantante.
- Presencia en el arco: su primo, el ídolo y exarquero Juan Carlos Olave, llevó la imagen de Rodrigo en su pecho durante muchos años defendiendo la valla pirata.
- Eternizado en el estadio: desde hace cinco años, una estatua de Rodrigo vigila los partidos desde la tribuna Cuellar Baja, sobre la calle Hualfin.
Además de su cercanía con la hinchada y familias emblemáticas como los Vilta, Rodrigo mantenía anécdotas memorables con figuras como Luis Fabián Artime, goleador histórico y actual presidente de la institución. Este 24 de mayo, mientras el Potro celebraría un nuevo año de vida, su aliento parece más presente que nunca ante el desafío futbolístico que enfrenta el club frente a River. La chance de ser campeón en un torneo de Liga, por primera vez en la historia para Belgrano y Córdoba.



