La bonificación del 55% para sectores vulnerables continuará vigente, pero se calculará sobre tarifas de referencia fijadas por Nación y no sobre el valor real de los boletos. La medida podría disminuir el beneficio efectivo ante futuros aumentos del transporte.
El Gobierno nacional dispuso cambios en el sistema de subsidios al transporte público y estableció que los descuentos de la Tarjeta SUBE para sectores vulnerables se calcularán sobre tarifas de referencia definidas por la Secretaría de Transporte.
La medida fue oficializada este miércoles 1 de julio mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y modifica el mecanismo de aplicación de la Tarifa Social Federal, que otorga una bonificación del 55% en el valor de los pasajes.
Hasta ahora, el descuento se aplicaba sobre el precio vigente del boleto en cada jurisdicción. Con el nuevo esquema, el beneficio se calculará sobre valores de referencia fijados por el Gobierno nacional, independientemente de los aumentos que puedan aplicar provincias o municipios.
Según argumentó la Secretaría de Transporte, los valores de los boletos presentan una dinámica “frecuente y heterogénea” en distintas ciudades del país, por lo que consideró necesario establecer un criterio uniforme para determinar los subsidios.
La modificación impactará sobre millones de beneficiarios de la Tarifa Social, entre ellos jubilados y pensionados, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), beneficiarias de la Asignación por Embarazo, personas que perciben pensiones no contributivas, veteranos de la Guerra de Malvinas, monotributistas sociales, trabajadoras de casas particulares, beneficiarios del seguro por desempleo y estudiantes que reciben Becas Progresar.
De esta manera, aunque el descuento nominal seguirá siendo del 55%, su valor efectivo podría reducirse con el tiempo si los boletos aumentan y las tarifas de referencia permanecen sin modificaciones.
La resolución también deja en manos del Gobierno nacional la actualización de esos valores de referencia, que podrán ser revisados periódicamente según los criterios que establezca la autoridad de aplicación.
Con este cambio, la Nación busca contener el gasto destinado a subsidios al transporte en un contexto marcado por la reducción de transferencias y aportes nacionales al sistema de transporte público en distintas provincias del país.



