El desafío de encontrar lo invisible: cómo Aguas Cordobesas detecta fugas subterráneas en la red

La empresa utiliza tecnología acústica de alta precisión y equipos especializados para localizar pérdidas que no se observan en superficie y optimizar el funcionamiento del sistema de distribución.

La red de agua potable de la ciudad de Córdoba supera los 5.000 kilómetros de extensión, una dimensión que equivale a una distancia mayor que la existente entre Ushuaia y Brasilia. En una infraestructura de esa magnitud, la detección y reparación de fugas constituye una de las principales tareas operativas para garantizar la calidad y eficiencia del servicio.

Si bien muchas pérdidas son visibles en la vía pública y pueden ser reportadas por los vecinos, existe otro desafío más complejo: las fugas subterráneas que no presentan señales evidentes en la superficie. Estas roturas, aunque invisibles, pueden provocar un importante desperdicio de agua y generar problemas estructurales si no son detectadas a tiempo.

Para abordar esta situación, Aguas Cordobesas cuenta con una Unidad de Búsquedas de Fugas especializada en localizar el punto exacto donde se produce la pérdida. Este trabajo permite realizar intervenciones precisas y minimizar la necesidad de romper calzadas o veredas durante las reparaciones.

La tarea se apoya en herramientas de geofonía y correlación acústica, una tecnología que funciona de manera similar a un gran estetoscopio. A través de sensores de alta sensibilidad, los técnicos pueden captar las vibraciones que genera el agua cuando escapa de una cañería dañada.

Sin embargo, la tecnología es solo una parte del proceso. La experiencia de los especialistas y su conocimiento detallado de la red resultan fundamentales para interpretar correctamente la información obtenida y diferenciar el sonido de una fuga de los múltiples ruidos que existen en el entorno urbano.

Este trabajo se complementa con recorridos permanentes destinados a detectar pérdidas visibles. Los equipos de inspección monitorean más de 800 kilómetros de red por mes con el objetivo de identificar problemas de manera temprana y agilizar las tareas de reparación.

Desde la empresa también destacan el aporte de los vecinos, quienes pueden informar pérdidas observadas en la vía pública mediante la aplicación móvil o a través de los canales digitales de atención.

La combinación de tecnología, monitoreo constante y participación ciudadana permite optimizar el cuidado de un recurso esencial y garantizar el correcto funcionamiento de una red que abastece diariamente a miles de hogares cordobeses.

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