El relevamiento de CAME mostró una baja interanual en los cinco rubros analizados. Las jugueterías registraron la mayor caída, pese a las promociones y alternativas de financiación.
Las ventas por el Día del Niño registraron una caída del 2,5% interanual a precios constantes, de acuerdo con el relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El informe mostró un escenario de consumo más cauteloso, con familias que priorizaron productos de menor valor y, en muchos casos, postergaron las compras hasta los últimos días antes de la celebración.
El ticket promedio se ubicó en $45.892, mientras que las promociones, los descuentos y las opciones de financiación fueron algunas de las herramientas utilizadas por los comercios para intentar sostener el nivel de ventas.
Jugueterías, el rubro con mayor caída
Los cinco sectores incluidos en el relevamiento finalizaron la fecha con resultados negativos. La mayor contracción correspondió a las jugueterías, con una baja del 4,8% interanual.
En segundo lugar quedó el segmento de indumentaria y accesorios, que registró un retroceso del 4,1%. Luego se ubicaron calzado y marroquinería, con una disminución del 3,1%.
Las librerías también tuvieron una baja, aunque más moderada, del 1,8%. En tanto, los comercios dedicados a equipos de audio y video, celulares y accesorios registraron una caída del 1%.
El resultado general se produjo pese a que los comercios desplegaron distintas estrategias para estimular la demanda durante los días previos a la celebración.
Tarjetas y descuentos para sostener las compras
La financiación con tarjeta fue una de las principales herramientas utilizadas por los comercios. Según CAME, estuvo disponible en el 55,3% de los establecimientos relevados.
Los descuentos por pago en efectivo también tuvieron una presencia importante: el 46,2% de los comercios aplicó este tipo de promociones.
Sin embargo, las medidas no alcanzaron para revertir la tendencia general. El relevamiento señala que el comportamiento de los consumidores estuvo marcado por una mayor prudencia y por la búsqueda de alternativas de menor precio.
Así, la celebración volvió a mostrar el impacto de la debilidad del consumo sobre el comercio minorista, incluso en una de las fechas tradicionalmente más relevantes para sectores como jugueterías, indumentaria, calzado y librerías.



