Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro fueron juzgados por mal desempeño e irregularidades en la investigación del asesinato ocurrido en Río Cuarto en 2006.
El Jurado de Enjuiciamiento resolvió destituir a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por su actuación en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 en Río Cuarto. La decisión se tomó tras considerar acreditado el mal desempeño, la negligencia grave y diversas irregularidades en el manejo de una causa que durante casi dos décadas estuvo rodeada de cuestionamientos.
La resolución representa uno de los pronunciamientos más severos contra funcionarios judiciales vinculados a una investigación criminal en Córdoba y expone las fallas que, según el jury, condicionaron durante años el esclarecimiento del caso.
La acusación estuvo encabezada por la fiscal general adjunta de Córdoba, Bettina Croppi, quien durante los alegatos sostuvo que los funcionarios judiciales incurrieron en errores graves, desviaron líneas investigativas y sostuvieron hipótesis sin respaldo sólido mientras se dejaban de lado pruebas relevantes.
Croppi remarcó además que la investigación apuntó de manera insistente contra integrantes del entorno familiar de Nora Dalmasso y cuestionó que no se profundizaran otras pistas que con el tiempo adquirieron relevancia dentro del expediente. Durante el jury, la funcionaria sostuvo que los fiscales “tuvieron al sospechoso frente a sus ojos” y no avanzaron correctamente sobre esa línea investigativa.
Durante el proceso se analizaron decisiones judiciales, pericias, declaraciones testimoniales y el rumbo que tomó la causa desde sus primeros días. El tribunal concluyó que los fiscales desviaron líneas investigativas relevantes, omitieron profundizar pruebas consideradas claves y sostuvieron hipótesis que terminaron debilitadas o descartadas con el paso del tiempo.
El rol de cada fiscal en la causa
Javier Di Santo estuvo al frente de la investigación entre 2007 y 2015 y fue uno de los fiscales más cuestionados durante el jury. Se observó especialmente la imputación contra Facundo Macarrón, hijo de Nora Dalmasso, una hipótesis que posteriormente quedó desacreditada por estudios genéticos y falta de pruebas concluyentes.
Además, se señaló que durante su gestión no se profundizaron elementos probatorios vinculados a otras líneas de investigación, entre ellas rastros biológicos que años después cobraron relevancia en el expediente. También es quien imputó a Gastón Zárate en su momento, conocido como “el perejil”.
Daniel Miralles intervino posteriormente en la causa y se lo acusa de no corregir ni reorientar las inconsistencias acumuladas durante la investigación. Se dijo que hubo omisiones en el seguimiento de evidencias y falta de impulso para revisar hipótesis alternativas en una etapa clave del expediente. Es el “creador” de la idea de que Marcelo Macarrón, el viudo, había viajado en un vuelo escondido desde Punta del Este a asesinar a su esposa.

En tanto, Luis Pizarro fue cuestionado por haber sostenido la acusación contra el viudo, bajo la teoría de un homicidio por encargo. Esa hipótesis derivó en el juicio realizado en 2022, donde Macarrón terminó absuelto.
Para la parte acusadora del Jury, mientras avanzaba esa acusación se dejaron relegadas otras líneas investigativas que podían resultar determinantes para el esclarecimiento del crimen.
Un fallo con fuerte impacto institucional
La destitución de los tres fiscales vuelve a poner en el centro de la escena las falencias históricas que rodearon la causa Nora Dalmasso, considerada uno de los casos policiales y judiciales más emblemáticos de Córdoba.
Durante las audiencias también declararon peritos, policías y exfuncionarios judiciales que expusieron cuestionamientos sobre la preservación de la escena del crimen, el manejo de pruebas y la conducción general de la investigación. A ellos se sumaron los hijos de Nora, Facundo y Valentina, otros familiares y el supuesto amante de la víctima.
Con esta resolución, se considera probado que existieron errores graves y decisiones que afectaron el desarrollo de la causa, en un expediente que todavía permanece sin una condena firme por el asesinato de Nora Dalmasso.
El nuevo principal sospechoso de la causa
Tras años de investigaciones fallidas y cambios de hipótesis, la causa tiene actualmente como principal señalado a Roberto Bárzola, el parquetista que trabajaba en la vivienda de la familia Macarrón al momento del asesinato ocurrido en noviembre de 2006 en Río Cuarto.
La línea investigativa tomó fuerza luego de que estudios genéticos confirmaran compatibilidad entre rastros hallados en la escena del crimen y el perfil del obrero. Para la Justicia, esa evidencia abrió una hipótesis que durante años no fue profundizada y que hoy aparece como una de las claves centrales del expediente.
Sin embargo, el avance judicial enfrenta una dificultad determinante: la causa se encuentra prescripta, por lo que no puede avanzar hacia una eventual condena penal.



