Cinco meses después de ganarle al Millonario la final del Apertura y levantar el título, el Pirata padeció una derrota contundente en el reencuentro. Galván abrió el camino, Correa amplió la diferencia y Almada decoró la goleada con una gran jugada individual.
La historia reciente entre Belgrano y River tenía una página gloriosa para el fútbol cordobés. En mayo, el Pirata había derrotado al Millonario en la final del Apertura y se había consagrado campeón. Pero el primer duelo entre ambos desde aquella definición terminó con una realidad opuesta: derrota celeste por 3-0 en el estadio Mario Alberto Kempes.
Por la fecha 13 de la Zona B del Clausura, el equipo cordobés sufrió la eficacia de un River que encontró en el segundo tiempo los caminos para desnivelar. Con ambas parcialidades presentes y Pablo Dóvalo a cargo del arbitraje, el encuentro tuvo una primera mitad intensa, con ritmo, aproximaciones y un desarrollo abierto.
En ese tramo, Thiago Cardozo resultó fundamental. El arquero de Belgrano respondió ante distintas llegadas del conjunto visitante y sostuvo el cero en un partido que se jugaba de área a área. El Pirata logró resistir, pero no pudo mantener esa solidez después del descanso.
Apenas comenzado el complemento, a los 47 minutos de juego, Tomás Galván encontró espacio para sacar un derechazo formidable y marcar el 1-0. La conquista pasó por la revisión del VAR y terminó siendo convalidada, en una acción que cambió el partido.
Belgrano todavía intentaba asimilar el golpe cuando llegó el segundo. Una salida defectuosa del conjunto local facilitó la aparición de Ángel Correa, que resolvió con precisión frente a Cardozo y estiró la ventaja. River aprovechó los errores y dejó al Pirata obligado a buscar una reacción que nunca terminó de concretarse.
El tercer tanto fue el broche de la noche. A los 27 minutos, Thiago Almada construyó una extraordinaria jugada individual y definió para el 3-0. Fue una acción de calidad que terminó de liquidar el encuentro y amplió la diferencia entre dos equipos que llegaban a este cruce con el recuerdo todavía fresco de aquella final.
También hubo lugar para la polémica. Lisandro López y Correa protagonizaron un enfrentamiento que motivó la intervención del VAR. Después de revisar la jugada, Dóvalo modificó su decisión inicial y dejó sin efecto la expulsión del defensor celeste.
La derrota no le quitó a Belgrano su lugar entre los protagonistas de la Zona B, aunque sí representó un golpe por la magnitud del resultado y por el significado especial del adversario. El Pirata permanece tercero, con 22 puntos, mientras que River alcanzó las 20 unidades y quedó sexto.
El calendario no da demasiado margen para lamentarse. Belgrano visitará a Aldosivi el domingo 25, a las 14.45, con la misión de dejar atrás una noche adversa. River recibirá a Racing ese mismo día, desde las 19.15.
Esta vez, el Kempes no fue escenario de una consagración celeste. El Millonario se llevó los tres puntos y convirtió el reencuentro con el campeón de mayo en una contundente revancha futbolística.



