El Gobierno provincial busca suspender la medida de fuerza anunciada por la UEPC. Reconocen el reclamo salarial, pero advierten sobre el impacto de la huelga y apuestan a retomar el diálogo.
El Gobierno de Córdoba solicitó la conciliación obligatoria ante la Secretaría de Trabajo con el objetivo de frenar el paro de 72 horas convocado por la UEPC, en el marco del conflicto salarial docente.
Desde la administración de Martín Llaryora señalaron que, si bien se reconoce la legitimidad del reclamo por recomposición salarial, la medida de fuerza resulta “excesiva” en el contexto actual de negociación.
En un comunicado oficial, el Ejecutivo provincial advirtió que cada jornada sin clases genera un fuerte impacto social, afectando no solo a los estudiantes sino también a las familias. En ese sentido, remarcaron la necesidad de sostener el ciclo lectivo mientras continúan las conversaciones paritarias.
La estrategia oficial
La conciliación obligatoria aparece como la principal herramienta para desactivar el conflicto en el corto plazo. En caso de ser dictada y acatada por el gremio, la medida implicaría la suspensión del paro y el regreso de los docentes a las aulas.
Según el Gobierno, este mecanismo permitiría abrir una nueva instancia de diálogo, con margen para elaborar una oferta salarial superadora que contemple los reclamos del sector.
Además, destacaron que su implementación evitaría los descuentos salariales por días no trabajados, un punto sensible dentro del conflicto.
Un conflicto abierto
El escenario se tensó luego de que la UEPC anunciara un paro por 72 horas, en rechazo a las propuestas salariales presentadas hasta el momento por la Provincia.
Mientras tanto, las negociaciones continúan abiertas y se espera que, bajo el paraguas de la conciliación obligatoria, ambas partes puedan acercar posiciones para destrabar el conflicto y garantizar la continuidad del ciclo lectivo en Córdoba.



