La medida de fuerza se extenderá hasta el viernes 16 de octubre y afectará las consultas programadas de jubilados y pensionados. Los profesionales reclaman una actualización de sus honorarios y garantizarán únicamente las prestaciones de urgencia.
Los médicos de cabecera y odontólogos que atienden a afiliados del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) comenzaron este martes 13 de octubre un paro nacional de 96 horas que se extenderá hasta el viernes 16 inclusive.
La medida de fuerza fue convocada por la Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), en reclamo de una actualización de los honorarios que reciben por sus prestaciones y ante el incremento de los costos de funcionamiento de los consultorios.
La protesta afecta la atención habitual de jubilados y pensionados de todo el país, aunque su alcance concreto dependerá de la adhesión de cada profesional.
Qué servicios se suspenden durante el paro
Durante las cuatro jornadas, los médicos y odontólogos que participen de la medida de fuerza suspenderán los turnos previamente programados y las consultas de rutina.
También se verán afectadas las derivaciones a especialistas y las transcripciones de recetas habituales, dos prestaciones fundamentales para el seguimiento de tratamientos médicos.
Sin embargo, los profesionales anunciaron que se mantendrán las guardias mínimas y la emisión de recetas consideradas de urgencia médica.
Ante esta situación, se recomienda a los afiliados que tengan consultas previstas entre el martes y el viernes comunicarse previamente con sus médicos u odontólogos para confirmar si serán atendidos o deberán reprogramar el turno.
El reclamo por los honorarios
El conflicto se concentra en los valores de las cápitas, es decir, los montos fijos mensuales que PAMI paga a los profesionales por cada afiliado asignado, independientemente de la cantidad de consultas realizadas.
Actualmente, los médicos de cabecera perciben $2.700 mensuales por afiliado y reclaman elevar esa suma a $4.500, lo que representa un incremento cercano al 67%.
En el caso de los odontólogos, el valor vigente es de $374 por paciente y el pedido de actualización contempla montos de entre $1.500 y $3.000.
Desde APPAMIA denunciaron que los ingresos reales de los profesionales se redujeron a la mitad desde abril y señalaron que el aumento de los costos de los materiales e insumos médicos agravó la situación económica de los consultorios.
Un conflicto que continúa
La nueva medida de fuerza se produce después de una protesta de 72 horas iniciada el pasado 30 de septiembre, que tampoco permitió resolver el reclamo.
Los profesionales sostienen que la actualización de los pagos resulta necesaria para garantizar la continuidad de las prestaciones y afrontar los gastos que demanda la atención médica y odontológica.
Mientras continúa el conflicto, miles de afiliados podrían experimentar demoras en sus consultas habituales, por lo que resulta fundamental verificar la disponibilidad de atención antes de concurrir a los consultorios.



