La fiscalía consideró que no existe peligro procesal. La defensa sostiene que el vínculo fue consentido y la querella advierte que restan analizar pruebas clave.
Néstor Maldonado (56) recuperó la libertad este miércoles después de 33 días detenido en el penal de Bouwer, en el marco de la causa que investiga el presunto secuestro y abuso de Tania (34). Continuará imputado por abuso sexual con acceso carnal, privación ilegítima de la libertad calificada y lesiones leves calificadas.
La decisión fue adoptada por la fiscala de Cosquín, Paula Kelm, tras un pedido de la defensa. La instructora entendió que, en esta etapa del proceso, no se verifican riesgos procesales que justifiquen la prisión preventiva, aunque impuso una serie de condiciones cuyo incumplimiento podría derivar en un nuevo encarcelamiento.
Entre las medidas dispuestas se encuentran la obligación de fijar domicilio, la prohibición de contacto o acercamiento a la denunciante, el deber de informar cualquier cambio de residencia y la presentación de dos fianzas personales.
La investigación se inició el 12 de enero, cuando la hija de la mujer denunció que su madre había dejado de responder mensajes luego de concretar una cita en la ciudad de Córdoba. Horas antes, según consta en el expediente, la propia Tania había advertido por WhatsApp que se sentía descompuesta. Al día siguiente fue hallada maniatada y con signos de golpes en La Cumbre.
Registros de cámaras de seguridad ubicaron a la mujer junto a Maldonado en la Terminal de Ómnibus de Córdoba, elemento que impulsó la pesquisa y derivó en la detención del hombre.
Al abandonar el penal, el imputado sostuvo que es inocente. “Pasé mis peores días en la cárcel. Solo quiero llegar a mi casa y abrazar a mi mamá”, declaró. Su abogado, Carlos Nayi, afirmó que el encuentro fue consentido y que su defendido colaboró con la investigación.
Desde la querella, en cambio, se opusieron a la excarcelación. Si bien reconocieron que la prisión preventiva no debe operar como una pena anticipada, remarcaron que la imputación continúa vigente y que existen elementos probatorios en análisis.
Fuentes de la investigación indicaron que restan evaluar en profundidad un estudio toxicológico que habría arrojado resultado positivo y un registro de ADN que sería compatible con el acusado. La fiscalía analiza si pudo existir aprovechamiento de un eventual estado de vulnerabilidad.
La situación procesal de Maldonado podría modificarse a medida que avance la causa.



