El acusado fue trasladado desde Bouwer a la fiscalía de Cosquín. La Justicia aguarda el parte médico para conocer cuándo podrá declarar la mujer que denunció haber sido secuestrada.
La causa judicial que investiga la supuesta privación ilegítima de la libertad de Tania tuvo este viernes un nuevo capítulo clave. Néstor Maldonado, único imputado en el expediente, fue trasladado desde el penal de Bouwer hasta la fiscalía de la ciudad de Cosquín, donde prestará declaración indagatoria ante el fiscal interviniente.
El caso tomó relevancia pública luego de que la mujer denunciara haber sido secuestrada y apareciera maniatada en la localidad de La Cumbre, hecho que derivó en la inmediata intervención judicial y la detención de Maldonado. Desde entonces, la causa permanece bajo análisis, con versiones contrapuestas entre la acusación y la defensa.
El abogado defensor del imputado, Carlos Nayi, adelantó que solicitará la libertad de su cliente, argumentando que el encuentro entre Maldonado y la denunciante habría sido consensuado. Según esa línea de defensa, no existiría una privación ilegítima de la libertad, sino un acuerdo previo entre ambas partes.
Mientras tanto, la Justicia aguarda el testimonio de Tania, considerada una pieza central para el avance de la investigación. No obstante, su declaración aún no pudo concretarse, ya que se espera la autorización del equipo médico que la asiste para determinar si se encuentra en condiciones de salud aptas para comparecer ante la fiscalía.
En las horas previas a la indagatoria, familiares y personas del entorno de Maldonado brindaron declaraciones públicas. Una de ellas aseguró que Néstor la llamó llorando desde la comisaría y le confesó que la situación habría sido un pedido de la propia mujer, luego de que su desaparición comenzara a difundirse en los medios.
“Tania le pidió que la atara y que la dejara al costado del camino. Él se negó en un primer momento, pero ella insistió hasta que accedió”, relató la testigo, aportando una versión que contradice la denuncia inicial.
Por otro lado, Gisela, excompañera de trabajo de Maldonado, describió una relación que, según su testimonio, estaba marcada por la manipulación económica. “Él estaba ciego por ella. Yo le decía que tenía que darse cuenta de que cada vez que él le daba plata, ella desaparecía”, sostuvo.
La fiscalía continúa recabando pruebas y testimonios para esclarecer los hechos. La evolución de la causa dependerá, en gran medida, de la declaración de la denunciante y de los resultados de las pericias en curso, en una investigación que sigue generando fuerte repercusión pública.



