Artemis II cruza la cara oculta de la Luna y marca un hito en la exploración espacial

La misión de la NASA vivirá su momento más crítico con 50 minutos sin comunicación. La tripulación captará imágenes inéditas y alcanzará una distancia récord de la Tierra.

La misión Artemis II atraviesa uno de sus momentos más trascendentales: el cruce por la cara oculta de la Luna, una región invisible desde la Tierra, donde la nave quedará incomunicada durante aproximadamente 50 minutos.

A bordo de la cápsula Orión, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen protagonizan el primer sobrevuelo tripulado de esta zona en más de cinco décadas.

Un punto crítico y sin contacto

El paso por el lado oculto implica la pérdida total de comunicación con el centro de control, debido a que la Luna bloquea las señales de radio. Este intervalo no solo representa un desafío operativo, sino también una prueba clave para validar sistemas de navegación y autonomía, fundamentales para futuras misiones a la Luna y Marte.

Durante ese período, la tripulación deberá operar sin asistencia desde la Tierra, registrando datos y observaciones en tiempo real.

Imágenes inéditas y valor científico

Lejos de ser un momento pasivo, el sobrevuelo será aprovechado para capturar imágenes de alta resolución de regiones nunca observadas directamente por humanos, como la cuenca Orientale y cráteres como Pierazzo y Ohm.

Las condiciones de luz, determinadas por la posición del Sol, jugarán un rol central: podrán revelar relieves, sombras y detalles geológicos que hasta ahora solo se conocían por sondas automáticas.

Un récord histórico

El sexto día de misión también marcará un récord: la nave alcanzará una distancia aproximada de 402.000 kilómetros de la Tierra y unos 6.500 kilómetros de la superficie lunar en su punto más cercano.

Esto convertirá a la tripulación en la que más lejos ha viajado en la historia de la humanidad, superando registros de la era Apolo.

El futuro de la exploración

La misión utiliza una trayectoria “free-return”, que permite rodear la Luna y regresar a la Tierra sin maniobras complejas, priorizando la seguridad.

Los datos obtenidos serán clave para planificar futuras misiones, incluyendo alunizajes y la posible instalación de bases permanentes en el satélite.

Con Artemis II, la NASA no solo retoma la exploración tripulada de la Luna, sino que da un paso decisivo hacia la exploración del espacio profundo.

Scroll al inicio