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Advierten que el 80% de los talleres que hacen las pruebas hidráulicas de GNC son informales

La falta de controles y el incumplimiento de las normas del Enargas exponen a los usuarios a graves riesgos de seguridad y afectan a los talleres habilitados del sector GNC.

El Gobierno nacional inició una investigación ante sospechas de irregularidades en el sector del gas, especialmente vinculadas al precio. Según explicó Marcelo Zanoni, presidente de la Cámara de GNC de Córdoba, la producción del gas en boca de pozo está alcanzando récords históricos que no se veían desde hace 20 años. Sin embargo, ese aumento no se refleja de manera directa en la tarifa final que paga el usuario, ya que entre el productor y el consumidor intervienen las distribuidoras y transportistas, que fijan precios con amplios márgenes de rentabilidad.

Zanoni señaló que, tras el desacople de los subsidios y el cambio del esquema de compra-venta del gas por oferta y demanda, las distribuidoras quedaron especialmente beneficiadas. Estas pueden adquirir gas en el mercado bursátil al mejor precio y revenderlo con ganancias exponenciales, lo que impacta en el valor del GNC. Aclaró que el precio actual es provisorio y que, una vez que el mercado se ordene, debería reflejarse una baja en los surtidores.

Uno de los puntos más críticos que remarcó el presidente de la Cámara de GNC de Córdoba es la alta informalidad del sistema, que alcanza, según estimó, al 80% del sector. Esta situación se da principalmente en las pruebas hidráulicas de cilindros y en talleres no matriculados que operan fuera de la normativa del Enargas, poniendo en riesgo la seguridad de los usuarios. Zanoni recordó accidentes graves ocurridos como consecuencia directa de estas prácticas ilegales y advirtió que el usuario termina pagando costos que no le corresponden.

Finalmente, Zanoni cuestionó la falta de controles efectivos por parte del Enargas y la ausencia histórica de políticas públicas que promuevan el GNC como alternativa eficiente, económica y ecológica frente a los combustibles líquidos. Afirmó que, pese a múltiples reclamos y propuestas técnicas presentadas, nunca se avanzó en soluciones concretas para erradicar la informalidad. En este contexto, sostuvo que el GNC sigue siendo un combustible superador para los usuarios, pero necesita controles reales y un sistema transparente para recuperar la confianza y garantizar la seguridad.

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